EVENTOS Cincuentenario

03/06/2013

El tiempo ha corrido –como siempre- mucho más rápido que nuestra propia percepción del mismo.- Y al advertir de pronto que se cumplen nada menos que 50 años de la creación del Departamento Judicial de Junín, quienes hoy revistamos como Jueces y Funcionarios del mismo, no podemos menos que sentir que acuden a nuestras memorias infinidad de relatos, historias y anécdotas oídas una y otra vez de boca de quienes nos han precedido en la tarea de entregar toda su capacidad, su inteligencia, su dedicación y aún su vida al noble servicio de administrar Justicia; habrá seguramente quienes lo han hecho mejor que otros, pero todos sin excepción, con virtudes y con defectos, han constituido el elemento humano que ha sido el rostro y la palabra de la Justicia en Junín desde aquel lejano 20 de julio de 1959, en que por vez primera se abrieran al justiciable las puertas de “su”Administración de Justicia.- Muchos de los que hoy integramos los cuadros de esa Justicia juninense éramos apenas unos niños por entonces; y –huelga decirlo- la gran mayoría no había aún abierto los ojos al mundo.- Hemos podido entonces, sólo a fuerza de hurgar en amarillentos diarios de la época y a través del relato siempre apasionante de nuestros predecesores, reconstruir parte del derrotero cumplido en el tiempo, hasta esta realidad que hoy nos encuentra en la necesidad de rendir un justo homenaje a aquellos hombres que hicieron posible el alumbramiento de un nuevo Departamento Judicial, como así a aquellos otros que pusieron el esfuerzo inicial –nunca sencillo- para cuidar al recién nacido, y a los que, sucesivamente, fueron ocupándose de sus crecientes necesidades en el tiempo, hasta esta adultez presente de la que somos responsables.- Hasta la creación del Departamento Judicial Junín, los partidos que hoy lo componen eran parte del gigantesco Departamento Judicial del Centro, con sede en Mercedes.- Piénsese que eran por entonces muy pocas las rutas pavimentadas en la Provincia, lo que, en muchos casos convertía en verdadera odisea el viaje de abogados, justiciables y aún testigos a dicha ciudad para cumplir con trámites judiciales muchas veces impostergables; desde nuestra situación actual resulta casi inconcebible pensar en la del letrado de la época que, ante la inminencia de un plazo a vencer, debía quizás pasar los días previos rogando para que no lloviese, con su natural consecuencia de tornar intransitables los caminos; o, en el mejor de los casos, viviese pendiente de los horarios y puntualidad de los trenes de los Ferrocarriles General San Martín o Sarmiento, según el lugar de su domicilio.- Son innúmeras las anécdotas en este sentido que hemos oído relatar a los viejos abogados de la época, que en muchos casos preferían resignar honorarios, otorgando poder a un colega de Mercedes para trabajar el caso “a medias”.- Lo insostenible de la situación comenzó a hacerse carne en quienes, desde este “lejano oeste”, debían litigar en condiciones abiertamente desventajosas respecto de sus colegas de Mercedes.- Y comenzaron a generarse ideas para poner fin a esta situación, que pasaron desde la creación de una Justicia de Instrucción y otra de Paz Letrada para los partidos que no fueran sede de Departamentos Judiciales (más de 20 años antes del funcionamiento efectivo de esta última), hasta la creación de un nuevo Departamento Judicial con la inclusión de una numerosa cantidad de partidos hasta el límite con La Pampa.- La tarea no fue sencilla ciertamente, como nunca lo es cuando se trata de innovar en algo que toca intereses concretos.- Definida hacia mediados de 1958 la decisión de impulsar la creación de un nuevo Departamento Judicial con sede en Junín, no fueron pocas las objeciones y las trabas opuestas por el foro mercedino a esta iniciativa.-Baste hacer mención a la expresión de un reconocido abogado de ese medio, quien, al referirse a la iniciativa que ya por entonces había tomado estado parlamentario, sostuvo que “quitar todos esos partidos al Departamento del Centro sólo es comparable a pretender sacar de Luján su Basílica”.- Pero la suerte estaba echada; y el esfuerzo y tesón de los precursores tuvo su premio en la sanción de la Ley Provincial Nº 5.924, sancionada el 12 de noviembre de 1958, mediante la cual se disponía la creación del Departamento Judicial de Junín, con sede en la ciudad cabecera del mismo nombre, y con jurisdicción sobre los partidos de General Villegas, General Pinto, Leandro N. Alem, General Arenales, Rojas, Chacabuco, Lincoln, General Viamonte y Junín.- Años después, al crearse el Departamento Judicial de Trenque Lauquen, General Villegas pasó a integrar el mismo, dejando el de Junín; pero al decidirse, a mediados de los años 90, la creación del partido de Florentino Ameghino, éste quedó integrado a nuestro Departamento, dando al mismo su actual composición de nueve partidos del oeste bonaerense.- La misma ley de creación mencionada determinaba los órganos judiciales que integrarían el flamante Departamento: una Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Penal, dos Juzgados de Primera Instancia en lo Civil y Comercial con dos Secretarías por Juzgado, dos Juzgados de Primera Instancia en lo Penal, también con dos Secretarías por Juzgado, un Juzgado de Menores, dos agentes fiscales, un Asesor de Incapaces, un Defensor de Pobres y Ausentes y un Registro Público de Comercio.- Se integraba el Departamento con el preexistente Tribunal de Trabajo, en funciones desde 1950.- Determinada de tal modo la creación formal del nuevo Departamento Judicial, restaba la tarea de hacer posible su funcionamiento efectivo, comprensivo no sólo de la designación de Jueces, Funcionarios y empleados, sino de la solución de elementales problemas de infraestructura, entre los cuales destacaba el edilicio.- Se trabajó a destajo en los meses subsiguientes para hacer posible finalmente que el viernes 17 de julio de 1959 se celebrase el acto formal de inauguración de los Tribunales de Junín.- Cuentan las crónicas de la época que se hizo presente en la ciudad el entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Oscar Alende, al que acompañaron en el acto –entre muchos otros- quienes fueran principalísimos impulsores del proyecto que así se veía concretado: el Vicegobernador Arturo Crosetti (juninense), el Diputado Nacional Fayiz Sago (linqueño), el Senador provincial Oreste Rocca, el Intendente de Junín Osvaldo Pagella y el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Dr. Trigo Viera.- Finalmente, el lunes 20 de julio los Tribunales abrieron oficialmente sus puertas por primera vez, ciertamente con carencias de todo tipo, pero con la inquebrantable voluntad de salir adelante, empujados aquellos pioneros por el entusiasmo de ser los primeros en algo tan largamente anhelado y por la vocación de no defraudar la confianza que en ellos se depositaba.- Es de destacar que la Cámara de Apelaciones tuvo por entonces su primer asiento en dependencias cedidas por la Intendencia Municipal, los Juzgados Civiles y el Registro Público de Comercio, en el Edificio de calle San Martín Nº 19, los Juzgados Penales, en el de calle San Martín Nº 27, el Juzgado de Menores, en el de calle Lavalle Nº 179, y las Fiscalías, Defensoría y Asesoría, en el de calle Sáenz Peña Nº 29.- La urgencia por comenzar con la actividad del nuevo departamento determinó que a ese momento tampoco estuviesen cubiertos la totalidad de los cargos creados por Ley; así, permanecieron vacantes en un primer momento el Juzgado Civil Nº 1 y sus dos Secretarías, la Asesoría de Incapaces y la Defensoría de Pobres y Ausentes.- Valga en este punto recordar la integración de la Primera Cámara de Apelaciones departamental, que tuvo como Presidente al Dr. Jorge Artigas, como Vicepresidente al Dr. Adrián Castro Villamayor y como vocal al Dr. Haroldo Ramón Gavernet, siendo Secretario el Dr. Hugo Boschi; era titular a su vez del Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 2 el Dr. Ezequiel Mouján, del Juzgado Penal Nº 1 el Dr. Gastón Augusto René Favier, y del Juzgado Penal Nº 2, el Dr. Lisandro César Perez Lugones.- El viejo sueño estaba cumplido.- El tiempo, como así la iniciativa y empuje de muchos hombres y mujeres irían paulatinamente haciendo el resto.- El próximo paso era disponer de un edificio propio.- Y en ese aspecto se avanzó durante la década del ’60, para concluir, en 1970, con la inauguración el actual edificio en el que funcionan la mayoría de las dependencias judiciales de la cabecera departamental.- El mismo, sito en la esquina de Mitre y Mayor López, fue diseñado por un grupo de proyectistas del Banco de la Provincia de Buenos Aires y su construcción encomendada a la Empresa Fontana Nicastro, en el marco de un convenio celebrado por la institución bancaria con el Poder Judicial, incluyendo una sucursal del Banco dentro del grupo edilicio.- Algunos años después, al advertirse deficiencias estructurales en el edificio, el mismo debió ser desalojado hasta tanto pudiesen subsanarse tales falencias.- Esto dio lugar a que una vez más, y por varios años, las distintas dependencias judiciales que en el mismo funcionaban debiesen emprender un nuevo peregrinaje por casas y locales alquilados, no siempre aptos y mucho menos confortables para el desarrollo de la normal actividad judicial.- La tormenta pasó al fin, y se volvió al edificio reacondicionado, pudiendo decirse que las incomodidades, penurias y aún angustias sufridas durante el “éxodo” forzado por Jueces, funcionarios y empleados, además de los propios abogados litigantes y justiciables, sirvió de algún modo para retemplar el ánimo de quienes tuvieron que padecerlo, viéndose obligados a buscar en medio de la adversidad la presencia de ánimo necesaria para no cejar en sus respectivas vocaciones de servicio, fortaleciendo su convicción de seguir cultivando la tierra abonada por sus mayores de aquel 1959.- Y ya el crecimiento no se detuvo… A la exigua familia inicial se fueron sumando nuevos integrantes.- En el año 1978 se sancionó el decreto-ley 9229, mediante el cual se instituía en todo el territorio provincial la Justicia de Paz Letrada, destinada a funcionar en las ciudades cabeceras de los partidos que no fueran asiento de Departamentos Judiciales, suprimiendo a la vez los Juzgados de Paz legos que por entonces funcionaban casi como un mero órgano administrativo de certificación de firmas y copias de documentos, además de otras muy escasas tareas cuasi judiciales.- Durante el curso del año 1979 se fueron poniendo en funcionamiento gradualmente los nuevos órganos judiciales así creados, haciéndoselo a razón de un Departamento Judicial por vez.- De tal modo, habiendo principiado en el mes de mayo de ese año con los del Departamento Judicial de Azul, y siguiendo con los de Mar del Plata, el tercer turno correspondió a los Juzgados de Paz Letrados del Departamento Junín.- El 15 de junio de 1979, en acto celebrado en la Sala de Audiencias de la por entonces Cámara Penal, y con la presencia de Ministros de la Suprema Corte de Justicia, prestaron juramento simultáneo siete nuevos Jueces de Paz Letrados, correspondientes a los partidos de Chacabuco, General Arenales, General Pinto, General Viamonte, Leandro N. Alem, Lincoln y Rojas.- Aquella original Justicia de Paz Letrada, entendida quizás por sus mentores como un ensayo sobre el terreno para aprovechar la infraestructura humana y edilicia de los viejos Juzgados legos, tenía –por tal razón- una muy limitada competencia en materia Civil, previéndose la posibilidad de su supresión si el “experimento” no daba los frutos esperados.- Contrariamente a algunas agoreras predicciones en tal sentido, el nuevo Fuero se fue afianzando en la confianza de los abogados locales y operadores de la Justicia, al demostrarse eficaz en punto a ítems esenciales como lo son la inmediación y la celeridad en el trámite de las causas, al punto de ser objeto, a partir de 1983, de sucesivas ampliaciones en su competencia original, que los han erigido a la fecha presente en órganos de cierta complejidad por la acumulación de competencias diversas en una multiplicidad de materias (civiles y comerciales, de familia, rurales, contravencionales y aún penales.- En el año 1995 se incorporó al Departamento Judicial el octavo Juzgado de Paz Letrado, al crearse –de resultas de la formación de un nuevo partido y la respectiva manda constitucional- el de Florentino Ameghino.- Puertas adentro de la cabecera departamental también se produjeron reformas de trascendencia, que fueron enriqueciendo con nuevos integrantes la primigenia integración de 1959: la creación de dos nuevos Juzgados Civiles y Comerciales, la de los Juzgados de Garantías y Correccionales (en reemplazo de los antiguos Juzgados Penales), la de una nueva Cámara, separando las funciones antes unificadas en una Civil y Comercial y otra Penal (luego de Garantías), la figura del Fiscal General, como así el aumento en la cantidad de Fiscalías, Asesorías y Defensorías, para culminar recientemente, a finales de 2008, con la creación del Juzgado de Familia y la transformación del Juzgado de Menores en Juzgado de Responsabilidad Juvenil.- El camino recorrido ha sido largo y –en algunos casos- sembrado de piedras.- Pero la senda abierta por los visionarios idealistas que hicieron realidad el caro anhelo de juninenses y vecinos de los partidos de influencia, y por aquellos que dieron los primeros e inseguros pasos al frente del nuevo servicio de Justicia, se ha convertido ya en camino ancho y abierto, aunque ciertamente transitado con las lógicas congestiones y asperezas derivadas de la conflictividad de los tiempos que hoy nos toca vivir, y en el que la Justicia es requerida con necesidades, urgencias y premuras, en una medida nunca antes conocida.- No nos corresponde a nosotros, Jueces y funcionarios encargados de atender condignamente tales demandas, emitir opinión acerca del modo y eficacia con que se cumplen las tareas que de tal modo hemos asumido.- Pero sí ha de ser clara la convicción que nos permita continuar ensanchando aquel camino, poniendo en ello – en la medida de la capacidad y dedicación de cada uno- lo mejor de nosotros al servicio del justiciable y –tanto o más importante- de la vocación autoasumida de ser intérpretes de una Justicia con mayúsculas, como la que nuestro tiempos reclaman.- Así lo impone el recuerdo -hoy fresco en el aniversario- de quienes nos han precedido en la tarea.- Valga a modo de colofón transcribir el párrafo final de las palabras pronunciadas por el Sr. Presidente de la Excma. Suprema Corte de Justicia, Dr. Trigo Viera, en aquella mañana del 17 de julio de 1959, que debiesen ser norte y guía de todo aquel que abrace con verdadero amor la carrera judicial: “Señores Magistrados: hay fe en la Justicia.-Haced que ella se mantenga incólume por los tiempos, con la comprensión que aporte la sabiduría y la equidad de vuestros pronunciamientos.-Juzgad con mesura y serenidad, liberados vuestros espíritus del lastre negativo de las pasiones humanas, que suelen turbar la quietud de las conciencias y, a veces, descalibrar la balanza simbólica de la Justicia.- Y que vuestra augusta misión de juzgadores se cumpla siempre según la clásica definición de Ulpiano: con la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo suyo.-

Colegio de Magistrados y Funcionarios Junin | 2015

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